Por Tie Break (TW: @alyama54)

Las estadísticas dicen que la Argentina cosecha alrededor de 15 títulos Challenger por temporada. Pero esta temporada fue demasiado floja, apenas se conquistaron seis títulos. Muy lejos de los 20 logrados en 2016.

Nuestros tenistas que animan estos torneos tuvieron una temporada muy floja. Obtuvimos apenas seis títulos Challenger, con el agravante que cinco de ellos fueron logrados por jugadores que están entre los cien mejores del mundo. Sólo Charly Berlocq aportó un título en la última semana. Una muy pobre temporada por donde se lo mire. A nivel individual también se notó dicha baja. La mayoría de nuestros tenistas bajaron sus posiciones respecto al final del 2016. Ni siquiera se puede contar con una revelación o una sorpresa.

Carlos Berlocq

Charly arrancó la temporada como 95 en el ranking. Tuvo un buen primer cuatrimestre, una semifinal en el ATP de Argentina y una segunda ronda en el Masters 1000 de Monte Carlo lo trajeron hasta el puesto 62, pero luego tuvo un bajón en su rendimiento, agravados con algunos inconvenientes en su físico que se reflejan en los pobres resultados. El título conquistado en el último torneo de la temporada en Río Janeiro le permitió subir varios escalones y terminar la temporada como 112, una posición expectante, para volver en cualquier momento al top-100.

berlocq campeon challenger rio 2017

Renzo Olivo

Una campaña para el olvido del rosarinoApenas 8 triunfos en ATP y una final en Campinas entre los Challengers es muy poco para este tenista que alcanzó el número 78 del ranking a comienzos de esta temporada  y que por lo hecho en el 2016 prometía para mucho más.

Terminó el 2017 en el puesto 146. Bien cierto que jugó parte de la temporada con problemas físicos, sin dudas influyó para su bajo rendimiento. Se espera que arranque el 2018 totalmente recuperado, peleando otra vez por un lugar en el top-100.

Facundo Bagnis

Faca cerró el 2016 de forma brillante, ganando 3 Challengers al final de la temporada. Fueron en total 6 títulos en todo el año, terminó ubicado en el puesto número 56. Con tal cierre, se esperaba un gran 2017, consolidado en el top-100. El arranque no pudo ser peor: cinco derrotas consecutivas en ATP, no pudo defender los puntos logrados en el 2016 y salió rápidamente del top-100. Apenas ganó 3 partidos en 12 torneos ATP en toda la temporada.

Hacia el final de año cambió de entrenador. Bajo la dirección de Javier Nalbandian volvió a jugar Challengers, donde mostró una buena mejoría. Alcanzó la final en el Challenger de Guayaquil y los cuartos de final en Lima y Montevideo. Terminó la temporada como 183, el ranking más bajo en los últimos cinco años. Tiene tenis de sobra para recuperar todo lo perdido y que en el 2018 lo tengamos peleando mucho más arriba, en el top-100

Guido Andreozzi

Qué difícil comentar algo de Beto. Cuando vemos su tenis de ataque, intenso, vistoso nos hace ilusionar con que este año sí va a explotar, por fin va a llegar al top-100. Una y otra vez se queda en el intento, se acerca, se cae, retrocede, vuelve a levantar, vuelve a llegar y vuelve a caer. Ya repitió esta historia en varias ocasiones. Arrancó el año como 111, a un paso de alcanzar su ansiada meta. Solo ganó un partido en ATP, jugó 18 torneos Challenger, pero apenas alcanzó una final.  Muy poco, muy pobre para su aspiración de top-100. Cerró la temporada en el puesto 195 del ranking.

Generalmente la Argentina cuenta entre 15 y 20 tenistas en el top-200. Esta temporada termina con apenas 11. Este es otro claro indicio de la mala temporada y del pobre desempeño del segundo escalón.

Tenemos muchos tenistas que jugaron tanto Challenger como Future, con buenos resultados en esta última categoría. Prefiero incluirlos dentro de este grupo, una vez que termine la temporada dentro de unas semanas.